En la era digital son pocas las personas que aún tienen dudas sobre el impacto de las Tecnologías para la Información y la Comunicación (TICs) en la educación de niños, jóvenes o adultos. A nivel mundial, existen numerosos organismos internacionales y organizaciones nacionales que promueven el uso de la tecnología en la educación, convencidos de sus beneficios en la enseñanza y el aprendizaje para personas de todas las edades, regiones y niveles de instrucción.

La integración de las TICs en la enseñanza ofrece una esperanza real para la reducción de la brecha que hay en el acceso universal a la educación, a fin de lograr igualdad en la instrucción, ofrecer herramientas que promuevan de manera permanente el desarrollo y la actualización profesional de los docentes, y crear una gestión eficiente en la dirección y administración del sistema educativo.

El acceso, la igualdad, la calidad y la eficiencia son los principales retos que las TICs en la educación aún deben resolver en México y el mundo:

  • ¿Cómo sensibilizar a los encargados de crear políticas públicas para que cuenten con indicadores medibles que monitoreen la implementación, la efectividad y el impacto de las TICs?
  • ¿Cómo establecer un compromiso de cooperación con los educadores para mejorar la calidad y efectividad de la educación, convirtiéndolos en verdaderos líderes de la sociedad del conocimiento?
  • ¿Cómo emplear las TICs para realmente “llevar” las escuelas y la educación a las personas?
  • ¿Cómo integrar a los sectores privado, público y social en la mejora, apertura y modernización de la educación?
  • ¿Cómo emplear herramientas tecnológicas (o recursos educativos de libre acceso) a favor de la cohesión social, la no discriminación o la formación en carreras no tradicionales (matemáticas, ciencias y tecnología, por ejemplo)?

Reposicionar a la tecnología como solución

En México existe una percepción generalizada de que los programas instrumentados por el gobierno –Enciclomedia, Habilidades Digitales para Todos y Programa de Inclusión y Alfabetización Digital, por ejemplo– han sido un desperdicio de recursos ante la falta de estrategia y continuidad. Ante ello, es indispensable reposicionar a la tecnología como una solución en el plano educativo, pues si a la falta de resultados le agregamos factores que aún se asumen como características de la educación en México (que las personas no tienen la costumbre de leer, las niñas y niños dejan la escuela a edades tempranas, una cantidad importante de profesores no quieren ser evaluados y mantienen huelgas por meses, y es diametral la diferencia entre la educación pública y la privada, por mencionar algunas), el resultado sería un completo desánimo hacia el impulso de las TICs, considerando que hay cuestiones estructurales que son más relevantes de atender en el corto plazo.

La tecnología, sumada a un cambio en el contexto, a nuevas prácticas de enseñanza, a una nueva forma de aprender y a políticas públicas que se mantengan en permanente actualización, ajuste y mejora, puede ser un instrumento clave para la transformación del sistema educativo: de uno que involucra memorizar a uno que implica investigar, experimentar y razonar el conocimiento, es decir, aprender a aprender de forma constante.

La pregunta sustantiva sería: ¿cómo, a pesar del contexto actual de la educación en México, se puede establecer un proceso de análisis, planeación, instrumentación y evaluación que eleve el beneficio que las TICs ofrecen en la educación?

Comentarios de Facebook
4 retos de la tecnología en la educación
9.3Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
9.3

Sobre El Autor

Licenciada en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), con estudios especialización en Análisis Político Estratégico, Desempeño Gubernamental, Comunicación Política y e-Gobierno, en el CIDE, Harvard University, The George Washington University y el ITESM, respectivamente.

Artículos Relacionados

Pin It on Pinterest

Share This