El Gobierno de México puso en marcha un proceso de credencialización para el Servicio Universal de Salud que iniciará en marzo de 2026 y cuyo objetivo es unificar el acceso a la atención médica pública mediante una credencial física y digital vinculada a un expediente clínico electrónico único. La medida busca que cualquier persona pueda recibir servicios en IMSS, ISSSTE, IMSS‑Bienestar, institutos nacionales de salud, servicios médicos de Pemex y de las Fuerzas Armadas, sin importar su institución de origen ni su lugar de residencia.
Qué es la credencial del Servicio Universal de Salud
La credencial del Servicio Universal de Salud será un documento único de identificación en el sistema público federal, pensado para garantizar el derecho constitucional a la salud con un esquema homogéneo de acceso. Funcionará como llave de entrada a consultorios, clínicas y hospitales del IMSS, ISSSTE, IMSS‑Bienestar, institutos nacionales y servicios médicos federales, evitando que la atención dependa de la afiliación previa a una sola institución.
De acuerdo con las autoridades de Salud, la credencial forma parte de la estrategia para construir un sistema de salud verdaderamente universal hacia 2030, en el que las instituciones compartan recursos y servicios a partir de un padrón único de personas usuarias. La presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado que esta credencialización permitirá avanzar hacia un modelo en el que el sistema se adapte a las necesidades de la población y no al revés.
Características físicas y digitales
La credencial tendrá dos modalidades: una tarjeta física que las personas podrán portar como identificación y una versión digital disponible a través de una aplicación móvil a partir de abril, con información actualizada en tiempo real. El documento físico incluirá nombre completo, CURP, sexo, lugar y fecha de nacimiento, nacionalidad y dos códigos QR en el reverso.
Uno de los códigos servirá para validar la derechohabiencia y mostrar a qué institución se encuentra afiliada la persona y cuál es su clínica de referencia. El otro permitirá ubicar la unidad de salud más cercana, lo que facilitará la orientación dentro de la red pública de atención, especialmente para quienes se encuentren fuera de su lugar de residencia habitual. Además, se prevé que la credencial concentre datos como tipo de sangre, voluntad de donación de órganos y contactos de emergencia, información clave para la atención en situaciones urgentes.
Expediente médico electrónico único
Un eje central de la nueva credencial es su vinculación con un expediente médico electrónico único que acompañará a cada persona independientemente de cambios de trabajo, institución o domicilio. Ese expediente digital integrará historial clínico, diagnósticos, estudios de laboratorio, vacunas, recetas y citas, reduciendo la duplicidad de trámites y la repetición de exámenes al cambiar de unidad médica.
Así, si una persona es atendida en una clínica de IMSS‑Bienestar y posteriormente requiere servicios en un hospital del IMSS u otra institución federal, el personal de salud podrá consultar el mismo expediente mediante la credencial o el QR. De acuerdo con especialistas, este modelo se alinea con las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud para lograr cobertura universal apoyada en herramientas digitales interoperables.
Inicio del registro, calendario y requisitos
El registro nacional para obtener la credencial comenzará en marzo de 2026, de manera escalonada y organizada por letra inicial del primer apellido, siguiendo un esquema similar al de los programas del Bienestar. En una primera etapa se atenderán los estados con sistemas de salud federalizados, donde se concentran alrededor de 98 millones de personas, y posteriormente se incorporará el resto de las entidades.
La Secretaría de Bienestar instalará 2 mil 365 módulos con casi 9 mil 800 estaciones de registro en todo el país, operadas por alrededor de 14 mil servidores de la nación, con atención de lunes a sábado y días específicos por letras para evitar saturación. Ejemplos difundidos por medios indican que las letras A y B serán atendidas los lunes 2 y 30 de marzo, la C los martes 3, 17 y 31, mientras que las letras V, W, X, Y y Z tendrán espacio los viernes 13 y 27, además de sábados para rezagados.
Para el registro se deberá presentar acta de nacimiento y CURP, que pueden descargarse en formato digital, así como una identificación oficial con fotografía (INE, pasaporte o cartilla militar) y comprobante de domicilio legible. En el caso de niñas, niños y adolescentes, el trámite deberá realizarse a través del padre, madre o tutor previamente registrado, quien presentará además su propia identificación con fotografía y CURP.
Procedimiento del trámite y tiempos de entrega
El procedimiento incluye revisión de documentos, captura de datos personales, firma de consentimiento para el uso de información, toma de fotografía y de huellas dactilares, además del registro de un número telefónico de contacto. Con esos pasos se generará la credencial y se activará el expediente médico electrónico asociado, lo que configurará a la persona como usuaria del Servicio Universal de Salud.
La entrega de la credencial física está prevista aproximadamente seis semanas después del registro, en módulos que serán comunicados por las autoridades de Salud y Bienestar. El plástico incluirá un código QR para descargar la versión digital en el teléfono celular, de modo que la persona pueda identificarse y acceder a servicios aun cuando no lleve la tarjeta consigo.
Alcance, beneficios y retos
La credencial del Servicio Universal de Salud busca resolver uno de los problemas históricos del sistema mexicano: la fragmentación entre instituciones y la dificultad para que la población sepa dónde y cómo puede atenderse. Con una sola credencial, el gobierno plantea que cualquier persona pueda recibir atención gratuita en cualquier unidad pública federal, sin quedar limitada por la institución donde cotiza o cotizó.
Entre los beneficios esperados se encuentran una mejor continuidad en los tratamientos, mayor eficiencia en el uso de recursos, reducción de tiempos de espera y una planeación más precisa de servicios gracias al expediente médico unificado. Al mismo tiempo, especialistas advierten que el éxito del modelo dependerá de la capacidad tecnológica para interconectar sistemas, proteger los datos personales y garantizar que las personas en contextos de mayor vulnerabilidad también logren registrarse y usar la credencial sin brechas digitales.
Last modified: 20 de enero de 2026














