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Lecciones de innovación de las naciones más inteligentes de Asia China, Japón, Corea y Singapur

Lecciones de innovación de las naciones más inteligentes de Asia: China, Japón, Corea y Singapur

Por Joshua Chambers para GovInsider

La innovación está en todas partes, pero sigue siendo un concepto relativamente nuevo para el gobierno. El presidente Abraham Lincoln advirtió una vez a la gente que debe “cuidarse de la innovación en la política”, justo cuando se encontraba en su lecho de muerte.

En los últimos tiempos, sin embargo, las cosas han cambiado. Los gobiernos de todo el mundo están innovando para abordar problemas que incluyen la escasez de mano de obra, el envejecimiento de la población, los fenómenos meteorológicos extremos y un mundo cada vez más volátil y complejo.

Un nuevo estudio realizado por la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Pacífico (UNESCAP) ha examinado cómo cuatro naciones asiáticas líderes han innovado para enfrentar sus desafíos. Las naciones son China, Japón, Corea y Singapur, y todas tienen un enfoque marcadamente diferente de la innovación, con lecciones que se pueden aprender de cada una.

El modelo de innovación de Singapur es desde la cima. Como una ciudad-estado pequeña con un servicio civil capacitado, ha establecido objetivos centrales de gran alcance para su estrategia de Nación Inteligente con hitos claros y responsabilidad organizativa.

Su agencia GovTech ha contratado a 2,300 ingenieros dedicados, codificadores, hackers, ingenieros de sistemas y redes. Incluso ha hecho su plataforma gubernamental de nube y datos, CODEX, una “prioridad estratégica nacional”, que está supervisada por la Oficina del Primer Ministro.

Esto es diferente de las innovaciones del servicio público chino y coreano, que han utilizado plataformas de empresas privadas o de la sociedad civil para lograr muchos de sus objetivos. Mientras tanto, en Japón, el gobierno ha utilizado los Juegos Olímpicos de 2020 en Tokio como un plazo fijo para acelerar la entrega de estos proyectos, demostrando cómo el gobierno puede catalizar el cambio en la sociedad.

El sector privado lideró la innovación en China

Primero, echemos un vistazo a China, que prefiere utilizar aplicaciones del sector privado sobre los sistemas a nivel nacional para prestar sus servicios públicos. Esto se debe en parte al vasto tamaño del país: es mucho más fácil establecer una estrategia que entregarla a más de mil millones de personas.

Por ejemplo, los permisos comerciales, los pagos de servicios públicos, las multas de tráfico e incluso las citas de matrimonio y divorcio están disponibles a través de Alipay. WeChat Pay también proporciona una gama de servicios que normalmente se esperaría que brindara el gobierno. En la provincia de Guangzhou, por ejemplo, se puede usar WeChat como identidad digital y también para recetas electrónicas del médico.

El enfoque inclusivo de Corea del Sur

Mientras tanto, Corea proporciona lecciones útiles sobre la participación ciudadana y la confianza pública. Según un informe de la OCDE de 2018, un escándalo de corrupción bien publicitado causó que los niveles de confianza cayeran a nuevos mínimos. El gobierno ha utilizado su estrategia de innovación para involucrar e incluir a los ciudadanos, reformulando la forma en que se toman las decisiones.

A nivel nacional, lanzó la iniciativa Gwanghwamoon 1st Street, un programa de 100 días que solicitó a los ciudadanos sus ideas para reducir la corrupción, mejorar la eficiencia y cubrir las brechas en la prestación de servicios públicos. El proyecto recibió 180.706 sugerencias, y más de 1.700 de ellos se integraron en las políticas gubernamentales.

A nivel local, Seúl tiene un sistema de votación múltiple que permite a los ciudadanos votar sobre propuestas controvertidas, particularmente en el área de la planificación urbana. También hay un famoso esquema de presupuesto participativo, que asigna 8 millones de dólares al año a un total de 35 proyectos seleccionados por los ciudadanos.

Innovación centrada en la misión en Japón

El gobierno ve su envejecimiento demográfico como una “crisis nacional” que requiere un cambio social masivo. Se ha pedido a los ministerios de todo el gobierno que averigüen cómo servir a esta comunidad y que reduzcan su dependencia de la mano de obra. Esto incluye la financiación de la robótica para el sector de la asistencia social, como un gran oso robótico para transportar personas y un inodoro que se conduce solo.

Cada uno de estos países está utilizando sus propias fortalezas. Singapur se beneficia de una historia de innovación en el servicio civil y un sistema fuerte y centralizado. Corea del Sur utiliza lo contrario: su red de ciudadanos para participar y ayudar en la formulación de políticas. Japón tiene una fecha límite fija para los Juegos Olímpicos de 2020 para muchos de sus programas de políticas en salud y energía, y también ha recurrido a su industria de clase mundial. Por otro lado, China ha permitido a sus vastas empresas de tecnología intervenir y administrar servicios de gobierno electrónico para las personas en su nombre.

Si bien cada nación tiene diferentes fortalezas y desafíos, hay un enfoque que funciona en todas las ocasiones: exponer el problema claramente y pedir ayuda a tantas fuentes como sea posible. Incluso Abraham Lincoln estaría de acuerdo con eso.

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